EL POLO DEPRESIVO


Fue la muy poco brillante idea, mía.
-No voy a inventar a nadie más porque no tengo ganas ni tampoco me importa más nadie-

Se juega en las afueras de la Ciudad de Libertad, cualquier día, en tardes de lluvia, o sol fuerte.
El campo tiene barro siempre, pozos y pasto crecido, vidrio, pedregullo, un poco de basura que tira un olor dulce.
No hay árboles alrededor, campo abierto. Ahí se desarrolla la actividad.
No hay arcos, a nadie le importa.
Cuando se empieza a hacer de noche, o el sol está pegando fuerte, aparecen.
Juegan enfermos terminales, desempleados crónicos, hombres que le dan asco a las mujeres, pisquiátricos que están haciendo equinoterapia. estúpidos en general.
Los primeros se suben a caballos enfermos, quebrados, ciegos, raquíticos. moribundos.
También burros, perros grandes sarnosos, hombres homosexuales.

Los palos son de aluminio oxidado. Pero también se puede usar: ramas grandes de árbol, pedazos de alambre de pua.

Yo juego con camiseta de Peñarol, pero no hay vestimenta especial. Dos hermanos usan musculosa, short y chinelas.

En algún momento alguien va a traducir las ganas de matarse en un golpe de aluminio contra las patas de un puto, o un caballo moribundo.
Así se supone que empieza. Si el otro se deja caer en el barro, surto a otro, ahora ya entré en calor.
Vale en cualquier lado. Pinchar a los caballos, o a los jinetes.
Nadie se va a quejar, ni los caballos ni los putos. Si llueve se hace una pausa para mirar el barro un rato.
El perro aulla.
Cuando los charcos empiezan a hundir las patas o los palos, se los saca y se los vuelve a dar contra un puto. Ahí empieza de vuelta, un rato.
Salen muchas muecas de asco. De lejos parecen risas.
ya vengo.


fd

Publicación original: noviembre 2009 lakerslife

2 comentarios:

Not just a moustache dijo...

y hay que sacar la ficha médica para practicarlo?

Fd dijo...

se juega con ficha médica vencida

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